lunes, 18 de enero de 2010

Noventa menos ventitres




Ayer tuvó lugar la comida anual de la agrupación del PC en Alcalá.
Tuvimos el inmenso placer de contar con la presencia de Marcos Ana, es un hombre sereno y su discurso es sencillo y reconfortante, al oirle confirmé que merece la pena seguir luchando, que esta claro que la única lucha que se pierde es la que se abandona, confirmé que es cierto que con mas hombres como él, cambiar el mundo seria una tarea mas fácil, nos regaló su historia, nos hablo de sus años de lucha, de los 23 años que le robaron, por defender de todas las maneras posibles la libertad, la igualdad, por dar voz a los que no la tienen.

Entre lágrimas escuche este poema que escribió estando preso cuando no recordaba como era un árbol, lo dejo por aquí para quien lo quiera.

Decidme como es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire
recítame un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre
decidme como es el beso de una mujer
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo
Aún las noches se perfuman de enamorados
que tiemblan de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa?
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa
22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas
su olor, su aroma
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron,
no puedo seguir
escucho los pasos del funcionario.
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