martes, 25 de diciembre de 2007

La dulce Sara y sus ojos mágicos I parte

Once upon time una niña que paseaba y paseaba por una ciudad sin nombre y con calles estrechas, ella sabia que no era como las demás y su única misión en la vida era encontrar la verdad, en el dificil camino hacia la verdad, la dulce Sara se encontro con un chico, resultón y graciosillo con un nombre que evocaba al de un lider de un imperio que ya cayó, él era el tipico gañan andaluz, su especie estaba en extinción por lo que decidió acompañar a la dulce Sara en su camino a la verdad, a ella no le importó, siempre habia estado sola pero asi por lo menos tenia menos sola y el chico del nombre de lider de un imperio que ya cayó le haria reir con lo que haria el camino mas ameno. En la ciudad sin nombre y de con calles estrechas no habia baldosas amarillas, no porque el alcalde asi lo decidiera sino porque no tenia dinero para pagar el copywrite, estúpidos canones.

Después de andar durante dias y conocerse mejor se cruzo con ellos una mujer con el corazón pequeño y las caderas anchas cuyo nombre era aquel de los sueños de lo que pudo haber sido y no fue, esta mujer tambien estaba perdida, mucho mas perdida que cualquier persona de la ciudad sin nombre y de calles estrechas, al ver los ojos de la dulce Sara sin poder evitarlo se enamoró y prometio seguirla y acompañarla en la busqueda de la verdad, para que no se sintiera sola y poder cogerle la mano si a la dulce Sara le temblaban las piernas al encontrar la verdad.
Y asi fué como la dulce Sara, el chico del nombre del lider de un imperio que ya cayó y la mujer del corazón pequeño y las anchas cadera emprendieron el largo largo camino de la verdad, en el viaje no fueron pocos los personajes que encontraron, el primero de ellos fue un musico, un hombre pequeño y pelo de mujer, este hombre despertaba cierta indiferencia y desconfianza en la dulce Sara, pero él fue el que les dió las primeras indicaciones en la busqueda de la verdad, con todas las doctrinas del hombre pequeño debajo del brazo siguieron caminando por la ciudad sin nombre y con calles estrechas al principio perdidos pero tenian presente la eseñanza del hombre pequeño con pelo de mujer lo que les ayudaba a ser mas valientes y les impulsaba a dar el siguiente paso.

Lo primero que hicieron fué empezar a comunicarse con seres de un mundo exterior, nunca les veian la cara, solo oian su voz, voces roncas, a veces, y otras veces dulces, muchos nisiquiera conocian el codigo por lo que la comunicación era mas dificil, pero no pasaba nada, porque la dulce Sara tenia unos ojos mágicos que hasta entonces no habia sabido utilizar y los usaba contra estos seres cual escudo para proteger del lado oscuro a los seres del mundo exterior que querian atacar a sus amigos.

Junto a ellos aparecio un hombre apuesto de corazón grande pero brusco en el trato, este hombre extraño empatizo con el chico cuyo nombre evocaba al del lider de un imperio que ya cayó, se hicieron grandes amigos y ahora son dos ermitaños urbanos que visten en bata y con calcetines gordos, y los domingos le dan de comer a los patos en el parque,. pero esa es otra historia muy muy lejana a la dulce Sara y sus grandes ojos mágicos......
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