lunes, 16 de junio de 2008

La verdad os hara libres


El otro día leí un cuento de Murakami en el que el protagonista llevaba colgada a su espalda a una tia pobre y a todo aquel que la veia le recordaba a alguien que le habia estorbado en su vida, para algunos era un profesor de matemáticas y para otros un conductor de autobus; el caso es que al leerlo me dió la sensación de que yo tambien cargaba con una tia pobre a mis espaldas, llego un momento en el que pesaba tanto que casi me impedia respirar, afortunadamente para mi, la tia pesada y pobre se ha ido, como al protagonista de Murakami la mia tambien se ido como vino, sin avisar, igual se marchó despues del sofocante aburrimiento que me causaba o igual solo necesitaba la última pieza del puzzle, no lo se, el caso es que ya no está, se ha ido y además para siempre. Yupi!
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