miércoles, 30 de enero de 2008


Tan solo una sombra de lo que fuí
siempre a mitad de camino
entre lo que soy
y lo que nunca seré.

Una vez tendí la mano bajo la lluvia
pero no la rozó ni el viento.
Un escalofrío, un delirio
hojas y hojas de papel arrugado
frases mudas al borde de la cama.

Un jarrón con una flor azul
una bombilla fundida en el pasillo
retratos de gente que no conocí
luz de terciopelo.

Caricias en rincones
vasos con sobras de noches
noches perdidas y vacias
noches de otros tiempos.
Cientos de horas perdidas esperando
que suene un teléfono o un timbre
o una piedra en mi ventana.

Placeres ocultos detrás del sofá
aprender a sonreir
Levantar la cabeza y cubrirme de marfíl
maquillar las heridas
antes muescas de victoria.

Reir llorando y cantar riendo
conciliar el sueño sin pastillas
saber dar un paso atras
volver a empezar, cuando el espejo
no me saca los colores.

Una máscara, un desgarro
libros de hojas amarillas
con historias que otros soñaron una vez
Oir mentiras a medias o tres cuartos de verdades
Y por fin el mar, la luz, los grillos
Y por fin en casa
Me duermo con una sonrisa y cientos de luciernagas
en la cabeza.
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