miércoles, 25 de junio de 2008

Melocotones al sol

Soy lo que te enseñe y no lo que te contaron
no sé que salio mal
ya todo se acabó y tú no estas conmigo.

Ella come melocotones bajo el sol
mientras yo atrapo briznas con los dedos de los pies
Las tardes de sábado me recuerdan a ti
echo de menos tu risa y tus ojos
tus chistes de ciegos.

Un mundo al revés donde la noche
empieza de día y los psiquiatras
cantan canciones de amor.

Le odio mucho es cierto
pero tambien le quiero, creo
o es solo orgullo
o a lo mejor es que estoy loca
y pienso fuera de mi.

Intento no pensar en él
pero es como nadar a contracorriente
o intentar volar contra el viento
la mayoria de las veces es fácil
pero de vez en cuando me dejo caer
y entonces me averguenzo de querer oir su voz.

martes, 24 de junio de 2008

Pues eso


Mas nubes y mas cielos



He descubierto amapolas en el tejado
mariquitas amarillas encerradas en mi teclado
una sensación de quererme que desconocia
soñar con un sol de mediodia.

Los pasos cansados
y el alma aburrida
desatendiendo lo importante
y jugandome la boca con cualquiera.

Derribo tabiques para respirar
me siento en la cornisa a dibujar corales con regaliz
callar, llorar, vagar, dormir, vivir
bajar las escaleras corriendo tras un caracol
levanto la nariz para ver el precioso cielo de Madrid
resignarme, perderme, olvidarme, reprocharme mentiras
ver sus ojos brillantes y sus manos pequeñas
que guardan la vida entera y mi razón.

lunes, 16 de junio de 2008

La verdad os hara libres


El otro día leí un cuento de Murakami en el que el protagonista llevaba colgada a su espalda a una tia pobre y a todo aquel que la veia le recordaba a alguien que le habia estorbado en su vida, para algunos era un profesor de matemáticas y para otros un conductor de autobus; el caso es que al leerlo me dió la sensación de que yo tambien cargaba con una tia pobre a mis espaldas, llego un momento en el que pesaba tanto que casi me impedia respirar, afortunadamente para mi, la tia pesada y pobre se ha ido, como al protagonista de Murakami la mia tambien se ido como vino, sin avisar, igual se marchó despues del sofocante aburrimiento que me causaba o igual solo necesitaba la última pieza del puzzle, no lo se, el caso es que ya no está, se ha ido y además para siempre. Yupi!

domingo, 8 de junio de 2008

La Sopa de Piedras

Esta historia me la ha contado esta tarde mi amiga Maribell delante de unos tercios mientras le contaba cuanto le quiero y cuanto le odio, y cuanto le necesito y cuanto te le echo de menos, me ha dado dos collejas y me ha cogido de la mano, demostrandome que pase lo que pase y haga lo que haga ella siempre me querra y que a veces lo que pensamos importante realmente no lo es.

Una vez llegó a una casa un caminante que llevaba dias vagando, llamó a la puerta y le abrió una mujer humilde,
- Buenas noches, señora, ¿ podria ofrecerme una cama para dormir y algo de comer?, estoy muy cansado - le dijo el hombre, a lo que la mujer le respondió:
- Puedo ofrecerte una cama, pero somos muy pobres y no tenemos nada de comer.
- No se preocupe. -le dijo el caminante- yo tengo una piedra mágica y hago unas sopas riquisimas, solo necesito que me deje una olla muy grande.
La mujer se fue a la cocina y le dió una cacerola mediana, el caminante le dijo que esa no le servia que tenia que traerle otra mucho mas grande, asi que la mujer fue a pedirle una a su vecina y le contó la historia.
Con el caldero enorme la mujer volvió a su casa y se la dió al caminante, éste la lleno de agua y echó la piedra dentro y con una cuchara de palo la empezó a remover, mientras tanto la vecina habia echo correr la voz por todo el pueblo del caminante y su piedra mágica, todos los vecinos, llevados por la curiosidad se acercaron hasta la casa.
El caminante seguia removiendo el caldero, probó la sopa y dijo:
-Esta muy rica pero estaria mejor con un poco de sal.
Y una de las vecinas dijo:
-Yo tengo sal en mi casa, enseguida la traigo.
El caminante siguio moviendo la sopa y dijo:
- Ahora esta buena, pero estaria mejor con un poco de patata- a lo que otro vecino dijo que el tenia en su casa y tambien los trajo, asi todos los vecinos fueron trayendo de su casa todo lo que tenian, otro trajo zanahorias, otro un pollo...
Por fin el caminante sacó de la olla su piedra mágica y se la metió en el bolsillo, saco la olla del fuego y todos los vecinos se sentaron a comer juntos la sopa que habia echo el caminante.

miércoles, 4 de junio de 2008



Hoy,
mi rincón favorito de Madrid
se ha llenado de flores.

viernes, 30 de mayo de 2008

Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.


Tu cuerpo está a mi lado
No es que muera de amor
No es nada de tu cuerpo

Me doy cuenta de que me faltas
He aquí que tú estás sola
He aquí que estamos reunidos
Igual que la noche
Ahora puedo hacer llover

ayer pasó el pasado con su historia
y su deshilachada incertidumbre
con su huella de espanto y de reproche
fue haciendo del dolor una costumbre

sembrando de fracasos tu memoria
y dejándote a solas con la noche


porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.



Me escondo tras las letras de los demás para esconder mi corazón coraza, porque me duelen los ojos, los dedos y los pies, por darme cuenta de repente de haber conocido a un extraño, porque tiraria al fuego todos y cada uno de los besos que le di, porque necesito salir de aquí y que el vacio no me arda, porque sigo sin encontrar el punto en el que perdi el norte, porque me da verguenza apostar todo por nada, por tener que arrepentirme de tantas cosas.

QUIENES SON ADIÓS


Cuando vi cómo te ibas
una insoportable, madura, cruel
mojada, lúgubre, misérrima,
ácida, honda, inerte tristeza
ocupó el lugar, ya vacío.

Dejé que te fueras
con mi culpable, pueril,
negra incertidumbre,
volviéndome a la árida
pobreza, refugio helado
que me nombra cementerio.

¿ Podré alguna vez olvidar
tu juventud, todos los rostros
que tu rostro eran,
el fresco y limpio ofrecimiento
que me hacías? Al hombre
le dan la vida y no lo sabe.
Y el arpa tiene música,
mas se calla; pero yo sí que supe
que te perdería. Y no hice nada.
Todos vivimos un exilio
de algo que tuvimos. Unos pocos
son, ellos mismos, el adiós.



Jose María Martín Triana

lunes, 12 de mayo de 2008

Amargo

Que se puede decir cuando esta todo dicho
que se puede hacer cuando una se mira por dentro
y no hay nada
que se puede sentir cuando lo has dado todo
que se puede mirar cuando te has arrancado los ojos
que absurdo todo
y que vacio tan amargo.

martes, 18 de marzo de 2008

Y coger tu mano mientras se derrumba la ciudad....